Rímini es una provincia de la región de Emilia-Romaña en el noreste de Italia. La provincia tiene una larga tradición turística y es famosa por los balnearios de la Riviera Romana de Rimini, Riccione, Cattolica, Bellaria-Igea Marina y Misano Adriático que se extienden a lo largo de sus 30 km de costa a lo largo del Mar Adriático.
Es el mayor centro turístico de playa del mar Adriático, es un destino de vacaciones costero italiano favorito de los propios italianos . La ciudad ofrece unas impresionantes nueve millas de playas, aunque muchas de ellas tienen acceso privado para los numerosos hoteles frente a la costa.
Presume ser una de las ciudades costeras más visitadas del centro de Italia. Ideal para los que buscan relajarse en la playa entre buena comida y clubes, y también para los amantes de la historia y la cultura.
Se puede decir que Rímini: figura entre la antigua Roma y el esplendor del Renacimiento.
Su centro histórico, está lleno de encanto, donde es posible descubrir antiguos monumentos romanos, plazas y palacios renacentistas, iglesias llenas de tesoros y obras de arte para descubrir su larga historia. Muy cerca hay más de 15 kilómetros de playas con más de 250 establecimientos, carriles bici, y pistas de vóley playa con los que disfrutar el día entero, así como algunos de los locales nocturnos más famosos de Italia, con discotecas desde la zona del puerto hasta el centro Marina y restaurantes abiertos a visitantes y turistas todo el año, a cualquier hora.
La historia de Rímini comenzó en el año 268 a.C. como Ariminum romana gracias los emperadores Augusto, Tiberio y Adriano, que vieron en Rímini el punto de encuentro perfecto entre la Vía Flaminia y la Vía Emilia.
Pronto se convirtió en un importante centro económico y cultural, incluso durante la Edad Media. Su esplendor continuó creciendo durante el Renacimiento cuando se convirtió en la cuna de la renovación artística, científica y literaria italiana y europea gracias a la familia Malatesta.
Más de dos siglos de historia y cultura han dejado su huella en la ciudad y no es fácil elaborar una lista de las cosas que ver, pero proponemos algunos símbolos imprescindibles de la ciudad como monumentos, obras de arte, y lugares de ocio.
El Templo Malatesta, un emblema de Rímini, es una obra maestra renacentista donde encontrarás obras de Piero della Francesca y Mateo de’ Pasti. En la ciudad se encuentra el arco más antiguo conservado en el norte de Italia, el Arco de Augusto, erigido en el año 27 a.C. Al lado se encuentra el anfiteatro romano construido en el siglo II por el emperador Adriano.
Al otro lado del casco antiguo, al que se llega andando en 15 minutos, el Castel Sismondo es una fortaleza en la plaza Malatesta que conserva el núcleo de la construcción original con grandes torres cuadradas y poderosas murallas escarpadas.
Desde la plaza Malatesta, se puede visitar la residencia-fortaleza Castel Sismondo, el Teatro Galli y el Palacio dell’Arengo e del Podestà con la Fontana della Pigna, que enamoró hasta a Leonardo Da Vinci.
Se recomienda caminar desde el recorrido multimedia de Rímini Caput Viarum, que se encuentra muy cerca, hasta el puente de Tiberio para dar un paseo a orillas del río.
El cine y la literatura han celebrado los platos de esta zona, tan auténticos y apetitosos como sus gentes. Y es inconcebible que quien quiera decir que ha conocido Rímini, no pruebe las principales especialidades de la gastronomía local.
La piadina romagnola es perfecta como merienda o almuerzo rápido. Sencilla y sabrosa, puede rellenarse con muchos ingredientes, pero los riminenses prefieren la de queso squacquerone o la de salami de Mora.
La pasta al huevo es también obligatoria, desde los tagliatelle al ragú hasta los strozzapreti con salchichas y guisantes.
El conejo a la porchetta es un plato imprescindible para los amantes de la carne, cuyas variantes se encuentran en todos los restaurantes de Rímini.
En Rímini nunca falta el pescado, pero si quieres mantenerte fiel a la tradición deberías probar el Brodetto, una sopa de pescado servida con crujientes picatostes de pan.
Si te gustan los dulces, debes probar el bracciatello, un producto típico de panadería acompañado de natillas, y el Bustrengo, un pastel espeso y jugoso con frutos secos, miel y pasas.
Lugares insólitos en Rímini
Fuera de las rutas turísticas habituales hay lugares insólitos que descubrir en esta ciudad. La Biblioteca Gambalunga, en el centro histórico a 100 metros de la Domus del Cirujano, es una de las más bellas del mundo. Fundada en 1619 por Alessandro Gambalunga, es un palacio cuyo patio interior está adornado por un pozo del siglo XVIII en piedra de Istria.
A sólo dos minutos a pie se encuentra el Palacio Ripa, un edificio del siglo XIX que fue la primera residencia en Rímini del gran director Federico Fellini.
En dirección a la costa, cerca del parque dedicado a Fellini, se encuentra la iglesia de San Girolamo, acabada en 1971, que contiene obras de arte como el Vía Crucis de Gian Battista Costa, un crucifijo del siglo XVII, y una Virgen con el Niño de 1800.Rimini es el lugar perfecto donde combinar arte, cultura y recreación en un mismo espacio.